Fajardo, el fenómeno político de esta campaña

Los candidatos presidenciales, en los últimos tres meses de la campaña, han tenido cambios en sus comportamientos políticos que vuelven vigente la famosa frase del presidente Santos, quien al ser criticado por los cambios en sus posturas políticas afirmó que: “sólo los estúpidos no cambian, cuando los tiempos cambian.”

 

Hace tres meses, Vargas Lleras, Duque, Petro y De La Calle, cambiaron sus posturas obligados por el éxito que ha tenido Fajardo en colocar en la agenda política, temas como la educación, la corrupción, la decencia, el respeto a las instituciones y la reconciliación.  Ahora todos son maestros y son los mejores exponentes, según ellos de la lucha contra la corrupción. Hoy todos llaman a tener un lenguaje conciliador y tratan de comportarse como hermanitos.

 

Las intervenciones de los candidatos en el debate organizado por el periódico El Tiempo, demostró la facilidad conque los políticos tradicionales cambian cuando cambian las circunstancias, así estos cambios sean de unos pocos meses y los mismos sean generados por la coherencia de uno de sus rivales. Veamos…

 

El candidato Duque inició su campaña disparando toda su artillería contra el proceso de paz y tratando al presidente Santos como un corrupto enmermelado. Igualmente, había prometido acabar con las altas cortes para construir una “menos costosa y más eficiente”.  En debate se mostró como el candidato de centro que quiere “mejorar los acuerdos con las Farc”, que está comprometido con el respeto a las instituciones y se comprometió a no mirar el retrovisor, es decir a olvidarse de los pecados de Santos.

 

El candidato Vargas Lleras que inició su campaña tratando de disputar el espacio de la extrema derecha confrontando el proceso de paz, llamó a los electores a evitar los extremos representados por Duque y Petro, y se mostró como el mejor candidato de centro y el más firme luchador contra la corrupción, a pesar de que pocos días antes le había dicho a algunos políticos que lo acompañan que: “se acabó la robadera”.

 

Gustavo Petro que hace poco decía que el debate político había que radicalizarlo, para que los votantes escogieran entre las propuestas de la muerte y las propuestas del amor, y que además decía que el centro no tenía futuro; en el debate afirmó que todos los sectores cabían en su propuesta y los llamó a unirse en torno a lo fundamental, como lo propuso Álvaro Goméz, abandonando su anterior postura política.

 

¿Y qué dijo Fajardo? Lo mismo que viene diciendo hace 18 años, que: “es necesario luchar contra la corrupción, que la educación es la que permite el desarrollo, que no debe haber intercambio de favores para gobernar, que no compra un solo voto y que se puede ser diferentes, sin ser enemigos”.

 

Ahora todos quieres ser tibios, ahora todos imitan a Fajardo.

 

Por: Jorge Suaza Barrera

jorgesuazabarrera@gmail.com

 

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