Si se pudiera, votaría diez veces por el sí

donjose

Si se pudiera, votaría diez veces por el sí, expresaba don Pedro, un campesino del municipio de Caldas el miércoles 21 de septiembre en el Foro: “conversaremos sobre territorios y vida campesina en los acuerdos de paz”, Organizado por la Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila.  Don Pedro ha tenido sus encontrones con la violencia de esta guerra y por eso afirmaba, categóricamente, su apoyo. Este día nos acompañó Jesús Abad Colorado. El silencio, la escucha cuando pasábamos de la mano del periodista, cuando con su ojo de fotógrafo de la esperanza en medio de la guerra nos mostraba a Mercedes, su historia, su familia, la masacre, la fuerza para seguir adelante, la esperanza. El álbum familiar de Mercedes nos devela tras esa palabra víctima, la mujer, la memoria.  “Chucho” se fue tras Mercedes cuando ella dibujó la esperanza en un papel que fotografió.  Allí estaban la mula y el camino, la casa, la finca, la familia, Mercedes, sus muertos y su vida en resistencia. Silencio, llanto, conmoción.

 

Más adelante en la jornada llegó “el sí colectivo” cuando campesinas y campesinos asentían ante la reflexión sobre el gran daño que la guerra había causado en sus vidas. Y analizamos los acuerdos con la pregunta por los territorios y la vida campesina en estos acuerdos. La profesora Patricia Ramírez, Gabriel Tobón, el “Chevo” y Chucho Colorado nos pusieron tristes y esperanzados al mismo tiempo.

 

Estuvo también allí nuestro hermano de Bolivia, el organizador social Oscar Olivera, el de la famosa guerra del agua. Oscar, con la gente de Cochabamba, logró una victoria contra la privatización del agua que se denominó, de cierta manera metafórica, la guerra del agua. ¡Ni comparación, decía, con la guerra en Colombia, con nuestro sufrimiento! y expresó: “Los ojos del mundo y de nuestra américa se posan hoy en Colombia y en la decisión de su pueblo de parar esta guerra, que es a la vez una gran contribución para parar las guerras en el mundo”. Y nos dijo que lo que más lo emociona es nuestra alegría, que somos un pueblo alegre, asombrosamente alegre en medio de esta tragedia y que merecíamos vivir en paz y disfrutar este territorio lleno de vida.

 

Lloré al ver esa fotografía de la gente de Granada en la marcha del ladrillo luego de la destrucción de su pueblo. Y lloré por la tragedia recordada y por la fuerza de esa marcha del ladrillo, esa decisión colectiva de ser comunidad, de reconstruir lo destruido por la guerra y me llené de optimismo.

 

Salimos de allí al Concierto de SERESTA, a beneficio del Teatro Metropolitano.  Nuestra música andina colombiana.  Un teatro casi lleno, Jaime Uribe, José Revelo, John Jaime Villegas y sus invitados especiales celebraron los 20 años de SERESTA.  Bambucos, pasillos, fox, Joropos. ¡Vaya delicia de nuestra música! Y allí el Maestro León Cardona,  a quien aplaudimos con entusiasmo como homenaje a su creación.  Por fuera del repertorio y con el entusiasmo del público SERESTA nos regaló OPTIMISMO del Maestro León Cardona.  Optimismo, a propósito de este momento en el que renace la esperanza, y me dije: ¡Ay mi pueblo! Así como se reconstruyó Granada en el oriente antioqueño, se reconstruye el Teatro Metropolitano, con solidaridad, el concierto del ladrillo. Y optimista recordé de nuevo a don Pedro: “Si se pudiera votaría diez veces pos el Sí”.

Antropólogo y ambientalista.
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